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3 talleres para encontrar tu autenticidad

Te presentamos nuestra programación para esta última semana de mayo:

Empezamos por el final:

Domingo 1 de junio, 11:00: Taller de Liberación Interior: Espiritualidad y Creencias


Tu sistema de creencias te sirve para poder avanzar y tomar decisiones, pero también te impide llegar más allá, porque te impone límites. Saber que el sistema de creencias permite crear tu realidad, y que puedes llegar a cambiarlo (ya lo has hecho muchas veces) te dará un poder inmenso que te permitirá vivir sin límites.

En este taller, tomarás conciencia de tu sistema de creencias y de tu capacidad de modificarlo, para dejar que tu momento vital fluya sin barreras.

Será un taller de 2 horas y media donde mediante dinámicas, ejercicios y meditaciones, Blanca te guiará en este proceso de liberación interior. Transcurrirá en nuestro centro-hogar y, si el tiempo lo permite, se hará en el exterior, en pleno contacto con la Naturaleza. El precio del taller es de 17€ (también se puede pagar en moneda social).




Miércoles 28 de mayo, 11:30: Taller de Movimiento Auténtico


Tu última oportunidad de disfrutar del taller de Movimiento Auténtico de Blanca. Un taller gratuito en el salón de actos de la Biblioteca de Dávalos, donde encontrar tu autenticidad a través del cuerpo y del movimiento. 

En esta ocasión, explorarás la comunicación con el otro y contigo mism@ a través del movimiento auténtico. Más información sobre el taller aquí

Viernes 30 de mayo, 18:00: Taller de Movimiento Auténtico


El taller del míércoles se repite el viernes por la tarde, por si te viene mejor o, como hacen algun@s, para que puedas repetir. ¡Siempre descubrirás algo nuevo!

Taller de Movimiento Auténtico


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Qué puedes hacer tú para cambiar el mundo

¿Sientes impotencia ante las injusticias que observas, o sufres, en el mundo? ¿Te gustaría hacer algo para cambiar las cosas, pero crees que todo está articulado para que no puedas hacer nada?

En el artículo egoísmo o cooperación: Niveles de relación con tu entorno vimos dos tipos de relaciones, una individualista y otra cooperativa. Este artículo describe un tercer tipo, al que llamaremos nivel de relación Universal. Se trata de una forma de relacionarse con el entorno que podrá ayudarnos en el largo camino del cambio que queremos en nuestro mundo. De los tres niveles de relación, este sería el más evolucionado y, al mismo tiempo, el más natural.

El mundo depende de nuestras manos


El más natural, porque los seres y acontecimientos de la Tierra lo ejercen día a día sin ser siquiera conscientes de ello, y el más evolucionado, porque nosotrxs, como humanxs, hemos desnaturalizado nuestro entorno y hemos perdido esta perspectiva fundamental, por lo que tendremos que alcanzar nuestras cotas más altas de conciencia para poder recuperar esta forma de relacionarnos.

El nivel de relación Universal parte de la premisa de que, usando las palabras de Joan Melé en su ponencia Dinero y Conciencia, "la Tierra es un organismo vivo y nosotrxs somos sus células". "La diferencia entre un mecanismo y un organismo es que en un mecanismo el Todo es la suma de las partes. En cambio, en un organismo cada parte es un reflejo del Todo. Esto supone que cada una de las células influencia en el Todo, y cada célula necesita de la totalidad para existir".

Relacionarte y actuar teniendo en cuesta esta premisa exige un fuerte trabajo personal e implica una enorme responsabilidad, pero merece la pena el esfuerzo, sin duda. Pero te preguntarás ¿Y cómo lo hago?

La clave está en la toma de conciencia. Tienes que interiorizar lo siguiente: tus acciones, afectan. Te afectan a ti, sin duda. Afectan a tu entorno, y no dudes que también afectan a tu medio ambiente y a personas que pueden estar muy lejos de donde tú estás.

El ejemplo más claro de esto que observamos hoy en día es el efecto y el poder que tenemos como consumidores. Cuando compras algo que ha dado la vuelta al mundo hasta llegar a la tienda y te sale más barato que algo que se ha producido al lado de tu casa, ¿no crees que algo raro está pasando? Eso que llega a tus manos podría estar fabricado por trabajadores con derechos laborales escasos o prácticamente inexistentes. Comprarlo puede estar fomentando que la situación de esos trabajadores siga así. Está, sin duda, dando lugar a grandes cantidades de CO2 en su transporte, luego al comprarlo, estás contaminando. Al comprarlo, puedes estar perjudicando a trabajadores que pueden ser tus vecinxs y que debido a que tienen mejores derechos laborales no encuentran más margen para bajar el coste. Estos trabajadores podrán ver reducidos sus derechos laborales, por los que sus padres, madres y abuelxs tanto lucharon, o podrían ver como su empleo desaparece. Recuerda: tus acciones afectan.

Con esto no queremos hacerte sentir mal cada vez que hagas algo que puede afectar. Este mundo globalizado está lleno de contradicciones y prácticamente todxs caemos todos los días en ellas. Tampoco pretendemos que cada acción te plantee un dilema ético y acabes paralizadx.

Lo importante y clave es saber, tomar conciencia, de que en nuestras manos está el cambio, que tenemos el poder ya que somos el reflejo del organismo vivo que es la Tierra. Una vez que somos conscientes de esto (y esto implica un trabajo personal muy importante), empezaremos a fluir y a actuar en consonancia con nuestra naturaleza. 

Para profundizar en esta toma de conciencia, tenemos que realizar un trabajo personal de perdón, de superación de egos, de darnos cuenta de la trampa de creencias limitantes, ideologías y dogmatismos, y de actuar conforme a lo que creemos, pero buscando lo que creemos en lo más profundo de nuestro Ser y no en lo que nos digan que tenemos que creer. Liberarnos de todo esto y darnos cuenta de que todo está interconectado. Según prosperemos en este trabajo personal, seremos más coherentes poco a poco con cómo actuamos. Será aquí cuando empezaremos a ser el cambio que la Tierra necesita.



Si te interesa el tema de qué puedes hacer con tu consumo, quizá te interese este artículo: Diez cosas que puedes hacer para reducir el abismo entre ricos y pobres

¿Crees que es posible alcanzar este nivel de relación Universal? ¿No crees que merece la pena, al menos, intentarlo?


¿Y tú qué crees?

¿Qué es una creencia? ¿Para qué nos sirve? ¿Cómo podemos adaptarla a nuestras necesidades? Vamos a tratar de abordar estas preguntas de forma breve en esta entrada.



Una creencia se puede ver como un razonamiento que nos explica o nos describe cómo debemos sentir, pensar o actuar acerca de una realidad determinada. La creencia en una determinada religión ha marcado la actuación de muchas personas que creen en esa religión, por ejemplo, cumplir los mandamientos para ganarse el cielo ha sido un camino clásico de la religión católica. Pero las creencias afectan a todos nuestros ámbitos, no sólo a los religiosos. Si creo que tengo que conseguir un título universitario para poder tener trabajo, estudiaré durante años para conseguirlo, si creo que mi camino es ascender en la empresa, dedicaré tiempo y esfuerzo para lograrlo.

Las creencias son necesarias. Nos sirven para ubicarnos en nuestra vida, para poder tomar decisiones, y así poder actuar en consecuencia. Nuestras creencias muchas veces dan lugar a razonamientos automatizados. Por ejemplo, cada vez que voy a la compra, no tengo que recordar todos los argumentos que tenía para no comprar demasiados plásticos, sino que la creencia de que es importante cuidar el medioambiente, me guía y me evita tener que replantearme todo el razonamiento ecologista de base. De esta forma, actúo de forma más eficaz.

En principio, vemos que las creencias tienen su importancia y utilidad, pero ¿cuál es el riesgo al que nos exponen? La excesiva rigidez y dificultad para adaptarse a las necesidades reales, teniendo en cuenta que la vida es un cambio continuo.

Mucha gente puede pensar que las personas que cambian de opinión (varian su sistema de creencias), tienen poca personalidad. Sin embargo, proponemos una nueva lectura de este hecho: aquellas personas que, tras una reflexión o una experiencia, son capaces de cambiar sus creencias y actuar acorde con su nueva visión, su nueva realidad, muestran madurez y honestidad con ellxs mismxs y con su entorno. Se están abriendo a aprender y a conocer el mundo, teniendo en cuenta que tenemos limitaciones que nos impiden poseer toda "La Verdad" o, más bien, aceptando que hay múltiples verdades, tantas como creencias, tantas como personas.

Ahora tenemos que reflexionar y preguntarnos, ¿cuáles son nuestras creencias?, ¿sómos flexibles en nuestro sistema de creencias?, ¿están adaptadas a nuestras necesidades y deseos o, por el contrario, alimentan nuestros miedos y en consecuencia nos limitan, en lugar de ayudarnos?